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| François-Marie Arouet más conocido por Voltaire. La imagen representa un detalle de la pintura original, Voltaire a la edad de 24 años del pintor parisino Nicolas de Larguillière. |
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domingo, 20 de enero de 2008
Vivir Prudentemente. Y Tú ¿Qué Dices? Frase 3
Plaza de Camachos. ¿Qué Fue de...? Memoria Gráfica De Murcia
Una Plaza con Encanto...
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| Pórtico que se construyó, entre la Plaza de Camanchos (al fondo) y el jardín de Floridablanca, con motivo de la visita de la Reina Isabel II, en 1862, donde puede leerse: "Murcia a su Reyna" |
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| La plaza del Marqués de Camachos, en 1900 |
| La plaza de Camachos en la actualidad. En los edificios se ha tratado dentro de lo posible, o reconstruir, o construir siguiendo el antiguo estilo, según puede observarse. (Fotografía de mi autoría) |
sábado, 19 de enero de 2008
Vicente Medina. Murciano Ilustre
El Poeta De Nuestra Tierra
Vicente Medina, el murciano de Archena a quien se debe gran parte de la identidad regional, nació en el año 1866, el 27 de Octubre, hijo de costurera y quiosquero. A su padre le conocían como Juan de Dios, «el de los romances», por los muchos que se sabía y recitaba por los pueblos. Así, se puede suponer, que Vicente Medina tuvo una infancia llena de relatos y de historias. De pequeño, según nos confiesa, leía todo lo que caía impreso en el humilde negocio de su padre, junto al Balneario.
Fue soldado en Filipinas, donde comenzó también su oficio literario, y donde publicó sus primeros versos, de amor. Cuando volvió a Cartagena, se editó su primer libro, "Aires Murcianos", escrito con la intención de dignificar el habla murciana, tan vejada por los panochistas en el teatro. En 1901 ya había sido traducido al checo, y era autor teatral estrenado.
En 1908 emigra a Argentina, acaso su segunda patria. Allí se hizo agricultor propietario y continuó con su labor literaria, editándose él mismo sus obras.
En 1926 es condenado a 4 años de prisión por la justicia argentina, por un asunto financiero. Frente a este hecho, escribió "Mi Defensa Moral", donde reseña los servicios, económicos y culturales, que su labor personal había proporcionado a aquella república. Después viaja por todo el cono sur de América, casi en olor de multitudes, con gran provecho literario.
En 1931 regresó a su pueblo natal, tras 25 años de ausencia, unos días antes de la proclamación de la República. En Abril de 1936 debe marchar otra vez a América. Su manifiesta defensa del Frente Popular le hacía peligrosa su estancia en España. Murió en Rosario, Argentina, el 17 de Agosto de 1937.
Escribió unos veinte libros de poesía, cuatro dramas teatrales y dejó abundante obra inédita. Sus artículos periodísticos son numerosísimos, y están desperdigados por España y América.
Su poesía, desde un inicial romanticismo sentimental, pasó a incorporar un fuerte rasgo de observación naturalista, que le hizo ascender a una suerte de denuncia social, mezclada con la mirada del más noble sentimiento popular: la piedad por el prójimo. Sus poemas condensan ese sentimiento de lo popular murciano sentimental de una manera bastante fiel, sin concesiones al efectismo sensiblero, superando el tópico y la abstracción del suceso.
El poema "Cansera" ha sido explicado magistralmente por el historiador José Mª Jover Zamora, quien ve en él, además de sus inmortales valores líricos, un retrato cabal del espíritu español inmediatamente posterior al desastre de Cuba y Filipinas, y previo a la Generación del 98.
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| Su libro más representativo y popular. |
Cansera
¿Pa qué quiés que vaya? Pa ver cuatro espigas
arroyás y pegás a la tierra;
pa ver los sarmientos rüines y mustios
y esnüas las cepas,
sin un grano d'uva,
ni tampoco siquiá sombra de ella...
Pa ver el barranco,
pa ver la laera,
sin una matuja... ¡Pa ver que se embisten,
de pelás, las peñas!...
Anda tú, si quieres,
que a mí no me quea
ni un soplo d'aliento,
ni una onza de fuerza,
ni ganas de verme,
ni de que me mienten, siquiá la cosecha...
Anda tú, si quieres, que yo pué que nunca
pise más la senda,
ni pué que la pase, si no es que entre cuatro,
ya muerto, me llevan...
Anda tú, si quieres...
No he d'ir, por mi gusto, si en crus me lo ruegas,
por esa sendica por ande se fueron,
pa no volver nunca, tantas cosas buenas...
esperanzas, quereres, suöres...
¡To se fue por ella!
Por esa sendica se marchó aquel hijo
que murió en la guerra...
Por esa sendica se fué la alegría...
¡Por esa sendica vinieron las penas!...
No te canses, que no me remuevo;
anda tú, si quieres, y éjame que duerma,
¡a ver si es pa siempre!... ¡Si no me espertara!...
¡Tengo una cansera!...
pa ver los sarmientos rüines y mustios
y esnüas las cepas,
sin un grano d'uva,
ni tampoco siquiá sombra de ella...
Pa ver el barranco,
pa ver la laera,
sin una matuja... ¡Pa ver que se embisten,
de pelás, las peñas!...
Anda tú, si quieres,
que a mí no me quea
ni un soplo d'aliento,
ni una onza de fuerza,
ni ganas de verme,
ni de que me mienten, siquiá la cosecha...
Anda tú, si quieres, que yo pué que nunca
pise más la senda,
ni pué que la pase, si no es que entre cuatro,
ya muerto, me llevan...
Anda tú, si quieres...
No he d'ir, por mi gusto, si en crus me lo ruegas,
por esa sendica por ande se fueron,
pa no volver nunca, tantas cosas buenas...
esperanzas, quereres, suöres...
¡To se fue por ella!
Por esa sendica se marchó aquel hijo
que murió en la guerra...
Por esa sendica se fué la alegría...
¡Por esa sendica vinieron las penas!...
No te canses, que no me remuevo;
anda tú, si quieres, y éjame que duerma,
¡a ver si es pa siempre!... ¡Si no me espertara!...
¡Tengo una cansera!...
Publicado en:
http://www.lomejordemurcia.com/lmdm_medina_vicente1.htm
(Página hoy inexistente.)
El murcianismo puro, el del calzón y esparteña, el del bordado y el refajo, debe mucho a este murciano ilustre, que paseó su ciudadanía por España y gran parte de sudamérica. Su poesía sencilla, arraigada en el pueblo, tratada con cariño y siempre esperando, que a través de sus versos, se comprendiera más al huertano, es una joya, que las generaciones actuales, debieran por lo menos conocer.
© francisco javier costa lópez
Inocencio Medina Vera. Murciano Ilustre
El Pintor De La Luz Murciana
Pintor, nacido en Archena (Murcia), hijo del maestro don Miguel y
primo segundo del poeta Vicente Medina, al que estuvo muy unido. Tras un primer
aprendizaje en Murcia, se trasladó a Madrid, donde se inició en la pintura
decorativa de la mano de Antonio de la Torre. En unión de su maestro participó
en la decoración del teatro Romea, que fue reinaugurado en 1901. Poco después,
en 1904 obtuvo la tercera medalla en la exposición nacional por su obra «A
casa que llueve».
En estos años realizó otros trabajos como pintor decorativo en Cartagena y la Unión. Antes había llevado a cabo las ilustraciones para la edición de los poemas de su primo Vicente. De vuelta a Madrid realizó magníficas portadas y dibujos satíricos para «Blanco y negro» y otros dibujos y caricaturas para otras publicaciones. Animado por Vicente Medina, intentó también la aventura americana, residiendo en Argentina durante varios años. Vinculado al modernismo, es uno de los máximos exponentes de la pintura costumbrista; su obra contiene elementos formales de las escuelas madrileña y andaluza y en ella plasmó tanto los tipos populares murcianos como madrileños.
Como pintor naturalista reflejó también la vida en la huerta, pudiendo ser homologable su papel en la pintura, al que realizó su primo en la poesía. También trató en su obra el tema taurino (era muy aficionado a los toros), el retrato y las marinas. Pese a su muerte prematura realizó una importante producción artística que cada vez resulta más valorada.
En estos años realizó otros trabajos como pintor decorativo en Cartagena y la Unión. Antes había llevado a cabo las ilustraciones para la edición de los poemas de su primo Vicente. De vuelta a Madrid realizó magníficas portadas y dibujos satíricos para «Blanco y negro» y otros dibujos y caricaturas para otras publicaciones. Animado por Vicente Medina, intentó también la aventura americana, residiendo en Argentina durante varios años. Vinculado al modernismo, es uno de los máximos exponentes de la pintura costumbrista; su obra contiene elementos formales de las escuelas madrileña y andaluza y en ella plasmó tanto los tipos populares murcianos como madrileños.
Como pintor naturalista reflejó también la vida en la huerta, pudiendo ser homologable su papel en la pintura, al que realizó su primo en la poesía. También trató en su obra el tema taurino (era muy aficionado a los toros), el retrato y las marinas. Pese a su muerte prematura realizó una importante producción artística que cada vez resulta más valorada.
(Publicado en: http://archena.es/node/1845?page=0%2C1 - Página inexistente hoy en día.)
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| Un día más, pintura costumbrista murciana de Inocencio Medina Vera |
Fritz Lang. Metropolis. 1927. Afiches
La Película Que Asombró al Mundo...
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| Cartel promocional de este film restaurado |
Cartel anunciador de esta premonitoria película, que data de 1927, dirigida Por Fritz Lang, basada en la novela homónima de su esposa Thea von Harbou. Se trata de una película muda, que causó gran revuelo en su época, y que posteriormente ha sido manipulada varias veces, incluso añadiendo color o música rock, donde intervino hasta el mismísimo Freddie Mercury, pero en ningún caso, podrán desplazar a la versión original, hoy, película imprescindible para cualquier cinéfilo que se precie.
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| Escena cumbre de esta película |
Más Fácil. Y Tú ¿Qué Dices? Frase 1
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| Gaston Pierre Charles de Lévis-Lomagne |
Es notoriamente más fácil juzgar el espíritu de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas.
viernes, 18 de enero de 2008
Había dos bocas. Mis Mejores Poemas Para Ti. Poema 6
Dejad que el Amor Os Guíe...
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| Cortesía de Pixabay |
Había Dos Bocas
En el campo donde las arenas morían,
donde la zarza era el reino del lagarto y,
el humo de las chimeneas plegaria parecía,
se convocaron las lenguas
para arruinar la coral que entonaban dos amantes.
Hoy, las arenas sueñan en anaqueles vacíos, los
lagartos abdicaron de sus reinos y un susurro de
hollín, caracola sin mar, tapa con ceniza la
vergüenza de dos bocas que sólo querían amar.
Mañana, cuando el sol queme esperanzas en ojos, dos
siluetas se alejarán en los espejos del desierto.
Mañana, quedarán dos bocas menos.
© francisco javier costa lópez
miércoles, 16 de enero de 2008
Tim Burton. Edward Scissorhands (Eduardo Manostijeras). 1990. Los Mejores Vídeos Para Ti
Una Escena Alucinante...
Una escena de esta película, que data de 1990.
Edward Scissorhands (Eduardo Manostijeras). 1990. Crítica de Cine
La Soledad de los Privilegiados...´
Película menospreciada en su estreno, y que el paso de los años (es de 1990), la van consolidando a puestos de honor cinematográficos, pues pasó sin tan siquiera reconocerse su mérito en la entrega de los Oscars correspondiente.
Hablar de esta película, supone hacerlo al mismo tiempo, de un triunvirato formado por su director Tim Burtom, su actor preferido Johnny Deep y el músico que se encarga de escribir las bandas sonoras de la mayoría de sus obras, Danny Elfman. Entre los tres, nos han dejado obras como Sleepy Hollow, Pesadilla antes de Navidad o la más reciente Charlie y la fábrica de chocolate.
Se trata de un cuento fantástico, (donde se prodigan los homenajes y referencias a otras obras ya clásicas), sobre una criatura (un hombre, en clara referencia a Frankenstein), al que su creador, última aparición en pantalla del genial Vincent Price (otro homenaje a las viejas cintas de terror «dulce» de antaño, del afamado Roger Corman, casi todas interpretadas por Vincent, y casi todas basadas en el «terrorífico» mundo de Edgar Allan Poe), deja inacabado, con unas enormes tijeras por manos (ya tenemos a la bestia en potencia).
No puede faltar en esta película, la alusión a las famosas casas fantasmales de una colina siempre no grata de visitar, con niebla permanente y algún ave nocturna que otra, para crear ambiente, amén de decorados interiores, con los elementos base como telarañas, polvo, luces altas y contrastadas y grandes escaleras, que conducen a una planta superior un tanto sospechosa.
Al personaje freaky de Edward, magistralmente interpretado por un Deep pletórico, lo secunda con solvencia Winona Ryder, en la que quizás sea su aparición más natural, emotiva y donde se muestra con el máximo esplendor de su belleza. La trama, no entraré en detalles, por si Ud. no la ha visto (aprovecho para recomendársela), llevará a nuestro protagonista desde la popularidad a la más cruda persecución, es decir, de considerarlo un dios, a ser tenido por una bestia.
Entre tanto el bueno (en toda la extensión de la palabra) de Eduardo, ve desfilar ante él, un cúmulo de señoras y jovencitas, por las que en algún momento se siente atraído (la bella y la bestia). Y es cierto que esta sociedad, no está de ninguna manera preparada para soportar, más allá de lo simplemente gracioso, útil, o beneficioso, a quién con su esfuerzo por bandera, demuestre tener alguna habilidad (por no nombrar al arte).
Hoy prima más una Betty (si es guapa mejor), un gran hermano (aunque este lejos), y los cientos de programas televisivos, que abundan en el morbo y el sinsentido. Por ello, ver esta película, implicarse al máximo con todos los Manostijeras del Mundo y con nuestro Eduardo en particular, en medio de una partitura realizada con sublime maestría, es cuando menos, un ejercicio gratificante para los sentidos y balsámico para el alma.
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Fotograma de la
película
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© francisco javier
costa lópez
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