POESIA PERSONAL

Quién ha matado al viento


Quién ha matado al viento
que alentaba esas hojas que caen,
en el silencio de la noche,
que para ellas,
será eternidad.
¿Quién ha osado hacerlo?
Será el dueño de la nada,
el señor de las sonrisas perdidas,
o mi vista cansada de andar
por caminos siempre sembrados
de inocentes hojas,
yo que soy como un tronco,
aferrado siempre a sus raíces.

Y moribundas, junto a la piedra estéril,
ellas, lloran no volver a dar vida,
sobre las cepas que las amamantaron.


01.01.2007 Derechos reservados © Francisco Javier Costa López

CINE: Blade Runner. La filosofía de los sin alma, o los androides quieren vivir.


Imagen correspondiente al momento cumbre de la película, en el cual se establece el siguiente diálogo, entre el androide (Rutger Hauer) y el policía (Blade Runner) Decker:

(Androide)
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C, brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tanhauser.
Todos esos momentos, se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

(Decker. Pasados unos segundos. Voz en off)
No sé porqué me salvó la vida. Quizás en esos momentos amaba más la vida, de lo que la había amado nunca, no sólo su vida, la vida de todos, mi vida.
Todo lo que el quería eran las mismas respuestas que todos buscamos: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda?.
Todo lo que yo podía hacer, era sentarme allí y verle morir.

Con diálogos como estos, uno puede llegar a amar el cine, pues lo elevan a la categoría de arte.

AFICHES: Blade Runner (1982)

Cartel de la película Blade Runner (arriba la preparada para la versión del director, con motivo de su 25º aniversario, y abajo, la presentada para los circuitos comerciales en su estreno). Considerada hoy en día como la mejor película de Ciencia-Ficción de la historia del cine, está basada en la novela de Philip K. Dick, Do Androids Dream of Electric Sheep (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), dirigida en 1982, por Ridley Scott, e interpretada en sus papeles principales por Harrison Ford y Rutger Hauer.




Su adaptación, ambientación y desarrollo, sumerge al espectador en un mundo claustrofóbico, más allá de lo visto en aquella época. Presentada casi como un cómic, debe gran parte de su puesta en escena a Metrópolis (Fritz Lang. 1922) y al dibujante Moebius. Su estreno fué un sonoro fracaso, lo que nos recuerda, que el tiempo se encarga de dar o quitar razones.
Sublime la mayoría de su metraje, con grandes dosis de acción y unos actores bordando su trabajo, hacen que la película, se muestre inquietante y bella a la vez, y no exenta de grandes momentos, propensos a la reflexión, todo ello aderezado por la brillantísima banda sonora, compuesta por un Vangelis, pletórico.



La escena más importante de la película, y quizás una
de las más logradas del mundo fílmico, verdadero alarde
de estética, planificación, ambientación e iluminación,
sin olvidar sus cuidados diálogos, que pertenecen
sin lugar a dudas a la filosofía del ser humano,
como demuestra la siguiente conversación entre Deckard (H. Ford) y
Roy Batty (R. Hauer), en la escena de la foto,
ya convertida en un clásico:

"
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión.
He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir
"

Es por ello, y por su conjunto, que puede ostentar con
todo merecimiento el título de mejor película de
ciencia ficción de la historia, y aunque esto sea una
exageración, como mínimo es una de las mejores.

Y TU ¿QUE DICES?

Con la violencia se puede destruir palacios, pero no se puede construir ni una pocilga.

Anónimo