Y TU, ¿QUE DICES?

La fuerza vence, pero sólo la dulzura convence.

Anónimo

POESIA PERSONAL

El todo y la nada o la nada y el todo.
(Salmo penitencial)


Nada nos cuesta nacer
y mucho vivir.
Como cangrejo, la vida,
resta días al haber,
y cuando el todo
se orea de almizcle,
pensamos que somos ese todo
mientras una campana clama a la nada.

Y es, que,
en oblongos túneles,
existe la nada sin nada
y la nada con todo,
y sólo al final encontramos
a una capciosa vida,
que por su regalo nos cobra,
la dura factura de la muerte.

¡Qué paradoja!
que vivamos sin ver,
que no hay
todo con todo
y...
nada sin todo.

21.06.2006 Derechos reservados © Francisco Javier Costa López

COMENTARIOS. Salvat-Papasseit, oficio de poeta.



Hay veces que uno, parece ser tocado por un halo mágico, que te hace ser la naranja más dulce del árbol, sentirte como un privilegiado, o simplemente, creer, que hoy será un día distinto, más bondadoso, vamos, que puedes jugar a los ciegos esos que anuncia el Chikilicuatre, que seguro te caen. Y vengo a decir esto, medio en broma, medio en serio, porque muy raras veces, consulto el ABC, siquiera alguna vez los titulares, pero hoy (29.05.2008) se me ha ocurrido ojearla interiormente, y me he encontrado en las páginas de cultura y espectáculos con un artículo que firma Sergi Doria, titulado "Salvat-Papasseit, oficio de poeta", que me ha interesado bastante,en base a que nunca lo había oído nombrar, y eso, quizás ha influido en mi curiosidad, más aún, porque al pie de página, figura una de sus poesías, que personalmente juzgo de gran belleza, de hermoso porte y que paso a transcribir, para deleite de quien guste de un momento exquisito:

Nada es mezquino
ni hora alguna es ingrata,
ni es oscura la suerte de la noche.
Y la rosada es clara
que el sol sale y se encanta
y ansía el baño:
pues se refleja en el lecho de todo lo creado.
Nada es mezquino,
y el rico como el vino y la mejilla colorada.
Y la ola del mar siempre ríe,
Primavera de invierno -Primavera de estío.
Y todo es Primavera:
y toda hoja verde eternamente.
Nada es mezquino,
pues los días pasan;
y no llega la muerte ni si la habéis suplicado.
Y si la habéis suplicado os disimula un foso
pues para renacer necesitáis morir.
Y no somos un llanto
sino una fina sonrisa
que se esparce como trozos de naranja.
Nada es mezquino,
porque la canción canta en cualquier cosa.
- Hoy mañana y ayer
deshojará la rosa:
y la virgen más joven será madre también.

Joan Salvat-Papasseit (para Josep Obiols)

MEMORIA GRAFICA DE MURCIA

La famosa Estación de Ferrocarril de -El Carmen-,
en una toma que data de 1905, ubicada
en el no menos famoso Barrio del Carmen, que debe
su nombre a la Virgen del Carmen, venerada
en la iglesia que preside el barrio.

La Estación, en una imagen actual, con el edificio
restaurado y poco más.
Parece increíble, que en los tiempos que corren,
esta estación, no halla progresado arquitectónicamente,
como la mayoría de las existentes en este país.
Quizás su utilización como estación de paso, no le
otorgue otro rango más acorde con el resto de la
ciudad. Esperemos que esto se solucione,
aunque entiendo que hay otras prioridades.
Puede observarse al mismo tiempo, debajo
del reloj que preside la fachada las letras
MZA, que hacen referencia a la antigua
propietaria de las líneas:
Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante,

que posteriormente se nacionalizó, pasando a ser RENFE.

La famosa Iglesia del Carmen, con sus torres gemelas,
recibe al ciudadano, que viniendo del centro de la
capital, quiere adentrarse en el barrio.

"la Iglesia del Carmen, levantada en 1769:
cuenta la tradición que la iglesia arciprestal
está levantada en le solar de una antigua mezquita,
la de Alhariella y que, tras la reconquista,
fue ocupada por la ermita de S. Benito.
La iglesia es, además la sede de una de las cofradías
de más solera de la ciudad: data de 1400
y se llama la archicofradía de la Preciosísima Sangre de Jesús,
conocida como la de los Coloraos."
(Fuente: www.lomejordemurcia.com)

Y TU, ¿QUE DICES?

Estimula a tu caballo dándole avena, no a latigazos.

Dicho árabe.