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sábado, 8 de septiembre de 2018

Vidas. Mis Mejores Poemas Para Ti. Poema 47

Hay Muchas Vidas en Una Sola Vida...



Cortesía de Pixabay - Foto: (Usuario 851878)






Vidas




Soy velero de ocasos,
en álgebra inversa
al réquiem que olvida el día
y anuncia tenebrosa noche
en la línea que esculpe vidas
piedra teñida de púrpuras,
sangre venida de vidas.

No hay solución al problema
que se reza ante espigas
retorcidas, secas,
girando a la nada,
mientras náyades egoístas
cierran compuertas a la vida
en el crisol donde se funden
las manos de la esperanza.

Sabemos que muchas vidas existen
en las cárcavas que el cielo trazó,
pero un papel de gas intangible,
a otras, de cruel dentellada
se las tragó.



© francisco javier costa lópez

The Night of the Hunter (La noche del cazador). 1955. Afiches

Una Bellísima Pesadilla de la Que No Querrás Despertar...



Afiche original para España


Afiche para la edición bluray


Una de las mejores películas de la historia del cine, que además, el paso de los años incrementa su valía, sin importar tendencias.

Parece increíble que su estreno fuera un fracaso: o la gente era idiota en aquellos años, o eran de otro planeta.

Su visionado te hará pasar un magnífico rato y cuando llegues al final, no lo desearás, aunque eso sí, estarás plenamente satisfecho.
Atención a la larga escena de los niños en una barca por el río: esencia poética, puro cine de autor, la muestra de un artista.



© francisco javier costa lópez

The Big Clock (El Reloj Asesino). 1948. Crítica de Cine

Un Crimen Pasional...



Ray Milland y Charles Laughton en una escena de esta película



John Farrow, de origen australiano, aunque afincado en EEUU, fue un director de cine, escritor y productor, de los que podríamos decir "de andar por casa", es decir, un artesano del celuloide, que dirigió un buen número de películas con esa frescura característica de los años en los que el cine se hacía con pocos medios, y las historias se basaban en hechos y argumentos, extraídos de escritores poco conocidos o, simplemente, desconocidos. Por otra parte, la elección de los actores es sobradamente acertada, ya que aparte de los secundarios como Harry Morgan (conocido más tarde por interpretar a un coronel en la serie TV MASH) y Elsa Lanchester (esposa de Charles Laughton, y conocida por la cinta «La novia de Frankestein» y por ser la enfermera del propio Laughton en «Testigo de cargo»), los propios protagonistas, Ray Milland (posteriormente conocido por "Crimen perfecto" de Alfred Hitchcock o por «El hombre con rayos X en los ojos» de Roger Corman) y Charles Laughton (conocido por casi toda su obra: «Rebelión a bordo», «Testigo de cargo», «El proceso Paradine», «Tempestad sobre Washintong», etc., etc.), sin olvidar al tercero en discordia George Macready, y a Maureen O'Sullivan (famosa por su papel de Jane en las seis primeras entregas de «Tarzán», junto a Johnny Weismuller), esposa de Farrow, con el que tuvo siete hijos, entre ellos la conocida Mia Farrow, que más tarde la haría ser madre política del mismísimo Woody Allen, que le otorgaría un pequeño papel en las postrimerías de su carrera en la película «Hannah y us hermanas". 
He hecho este breve panegírico, con la finalidad, o eso intento, de comprender un poco más el significado "de andar por casa". Hay que tener en cuenta, que los años de la Segunda Guerra Mundial, se habían encadenado con los de la Gran Depresión, y los primeros años de la posguerra no mejoraron las cosas, el cine incluido, de ahí que este fuera considerado como una gran familia, con más frecuencia de lo habitual.
Después de este rollo, diré, que la película es un acierto en la creación de personajes, donde Milland, como siempre, está correcto, y el gran Laughton, sin cansarse mucho, borda a su cínico personaje. Destacar como queda dicho al mudo que interpreta Morgan y a la excéntrica pintora, encarnada por la Lanchester. En cuanto a la trama, vista hoy día (como me ha pasado a mi), lejos de desilusionarme, ha sido como un viento agradable y fresco que revitaliza la pasión por el cine. Muchos directores de la actualidad, debería mirarse en esta y otras películas de los viejos y clásicos artesanos. Recomendable totalmente. ¡Ah!, y proveanse de palomitas y algún refresco, les ayudará a pasar una agradable velada. De nada.




© francisco javier costa lópez





Calificación:

John Farrow. The Big Clock (El reloj asesino). 1948. Afiches

Un Reloj Poco Fiable...






Una película poco conocida, heredera de la tradición del cine negro norteamericano que allá por los años 30 del siglo pasado, comenzó su deambular, llegando a la consolidación del género, con la famosa cinta de 1941, «El halcón maltés», momento que es considerado el comienzo de la época dorada de este tipo de películas. Son innumerables las aportaciones de la industria cinematográfica al cine negro, pero cada una de ellas, aportó su granito, para consolidar este nuevo género lleno de villanos y matones, estafadores y mafiosos y también de policías, detectives, amantes perversas y novias perseguidas. 
Esta película ofrece por tanto varios de los parámetros de este tipo de cine y algún matiz nuevo, que hizo aumentar la leyenda de estas producciones que aún se extienden hasta nuestros días, aunque con menor intensidad de lo deseable.


© francisco javier costa lópez

lunes, 27 de agosto de 2018

Tócala Otra Vez Sam. Mis Mejores Poemas Para Ti. Poema 46

Los Recuerdos Nos Mantienen Vivos...



Cortesía de Pixabay - Foto: Robert Allmann




Tócala otra vez, Sam




La manta noctámbula
cae silenciosa
en la pradera de cartón piedra
de una ciudad cualquiera.
Envuelta en nieblas,
la luz de una farola
parece tibia suplica
a la flor de piedra desierta
que serpenteando besa
los diques del viejo puerto.
Hay en él,
mástiles que al cielo
preguntan ondulaciones,
mientras un marino
erguido de ron
desafina Rigoletto...

...La donna è mobile...

Mientras,
en el paraninfo celeste,
una lunilla taciturna,
bosteza en los ojos
de un gato célibe del parque,
donde dos enamorados
se confiesan con los ojos
y se perdonan con los labios.

Una vieja melodía,
me llega envuelta en ayeres.

Desde Rick’s Café Américain
se escapan las notas de
“As Time Goes By”.
Parece que fue ayer...

Tócala otra vez, Sam...


sábado, 18 de agosto de 2018

Jaime Urrutia. Patente de Corso. ¿Dónde estás? 2002. Los Mejores Vídeos Para Ti

Una Reunión de Amigos y Una Buena Interpretación...






En el año 2002, Jaime Urrutia, una vez disuelto su Gabinete Caligari, lanzó al mercado el disco «Patente de corso», donde se incluía el tema «¿Dónde estás?», una canción rítmica y fuerte, en la que reunió a tres de los grandes del panorama musical español: Enrique Bunbury (ex de «Héroes del Silencio»), Andrés Calamaro y el incombustible Loquillo (esta vez sin sus «Trogloditas») y también Guille Martín (fallecido en 2006), José Niño Bruno y Esteban Hirschfeld, acompañantes habituales de Urrutia.
La canción, ya es un tema mítico entre los seguidores de cualquiera de los músicos que intervienen en ella, donde puede comprobarse, el estilo y soltura de las grandes estrellas de la música. Muy buena.




Calificación:







Jaime Urrutia. Patente de Corso. 2002. Las Portadas de Mis Vinilos

Un Roquero con Pedigrí...





Jaime Urrutia, ex fundador de Gabinete Caligari, crea en este su primer disco en solitario, un grupo de canciones que conforman el mejor pop español y casi, una refundación de la célebre movida madrileña. Destaca entre todas, con luz propia, el tema «¿Dónde estás?», acompañado de algún que otro amigo de reputada trayectoria. 



Calificación:







sábado, 11 de agosto de 2018

Alfred Stieglitz. Fotografía. La Terminal. 1893. Miremos el Arte

La Fotografía Como Pasión...

Alfred Stieglitz, fotografiado en 1890 por Frank Eugene
Colección MET - The Metropolitan Museum of Art
Más información de esta imagen aquí


La terminal (The terminal. 1893)
Colección MET - The Metropolitan Museum of Art
Más información de esta imagen aquí


Unos pintores le preguntan a Stieglitz:       
«Por supuesto, esto no es arte, pero si que nos       
gustaría pintar como usted fotografía».       
A lo que Stieglitz, contesta:       
«No se nada de arte; pero, por lo que sea,       
nunca he pretendido fotografiar como ustedes pintan».       



Pictorialismo, se deriva del vocablo inglés —picture (imagen)—, y nada tiene que ver con otras tendencias fotográficas que intentan acercarse a la pintura. Por lo tanto, hablar de pictorialismo en fotografía, ha de entenderse, como la técnica utilizada por el fotógrafo, para captar un entorno donde participan con igual importancia, medios naturales (incluido el hombre), medios industriales, paisajísticos o urbanos y medios técnicos auxiliares empleados en su posterior trabajo de revelado y positivado, consiguiendo de esta forma, una obra totalmente personal, donde los conceptos que definen el arte, como la forma de mostrar la imagen, en la que puede apreciarse el invisible sentir del autor, se hallan presentes, configurando el resultado final, como una «fotografía artística».
Equipado con una pequeña cámara en formato 4 x 5, que le permitía una mayor libertad y autonomía, aunque no era considerada como una cámara que proporcionara fotos relevantes, obtuvo tomas instantáneas, que en opinión del crítico Sadakichi Hartmann [1], conforman la nueva «fotografía directa».
En efecto, Stieglitz, dotaba a sus tomas de un expresionismo propio, aislando la esencia a transmitir, buscando el foco emisor del cambiante mundo que le rodeaba. Como es natural pensar, en aquella época, el fotógrafo, era también un especialista en la posterior manipulación de las imágenes en el laboratorio, donde buscaba la sublimación de su expresión, por medio de combinaciones químicas mediante aditivos añadidos al revelado, el uso de distintos soportes y técnicas de insolación, para obtener fotos que sugirieran una imagen envuelta en un halo de misterio o misticismo, insinuación o revelación. Son imágenes de paisajes entre brumas, niebla, o nublados, con lluvia o nevando, escenas cotidianas, vestidas para una ocasión mágica, que escapa al ojo, como brizna que lleva el aire. Ese era el marco de actuación de este aventurero de la imagen, y su legado es espectacular. De esta etapa cabe destacar —La mano del hombre (The hand of man. 1902)―: un tren entrando entre brumas en la estación de Long Island— o la maravillosa —La terminal (The terminal. 1893)—, una impresionante fotografía, una importante obra de arte, cuestión esta por la que luchó durante toda su vida: no por ligar la fotografía a otros géneros artísticos, sino por configurarla y equipararla a otros artes, tenidos como mayores.
Situémonos en 1893, todos los que amamos la fotografía, y pensemos en los medios de hoy en día, y que no hace falta relacionar, pero eso sí, hagamos una elemental comparación: ¿Cómo es posible lograr esta imagen? ¿De qué medios se valió el artista? ¿Qué ven tus ojos cuando la miras? Eso es arte sin más definición. Stieglitz aprovecha un día de máximo frío, para plasmar el vapor despedido por los caballos, creando una imagen onírica, atractiva, relajante. Todo es un conjunto sereno, silencioso, como si en realidad —el tiempo se hubiera congelado, por efecto del tiempo—. No hay prisa en los personajes que circulan por detrás del tranvía, y la nobleza de los caballos, atendida por su cuidador, casi es palpable. Acostumbrados hoy día, a la manipulación digital, ver este trabajo, engrandece a su autor, y a tantos otros que recorrieron caminos similares. Su progresión le llevó posteriormente a la fotografía directa (escenas sin ningún tipo de preparación), donde destacó, con instantáneas de gran valor documental, como —El entrepuente (The steerage. 1907)—, escena de trabajadores en las cubiertas de un paquebote a vapor. Es destacable su serie de desnudos, en especial de una de sus esposas, la pintora Georgia O’Keefe
Teniendo en cuenta la época en que desarrolló su actividad, nada o casi nada tuvo que ver con los dadaístas (aunque vivió de pleno en su época), excepción hecha de algunas fotos de sus líderes y del famoso urinario ―Fuente (The fountain. 1917)—, que Duchamp mandó a la Exposición de la Sociedad de Artistas Independientes. De todas formas, su influencia, se dejó notar, tanto en ese como en otros movimientos, consiguiendo elevar la fotografía a la categoría de arte.  
Una sugestiva historia, que nos acerca un poco, a este genio de la fotografía contemporánea.

[1] Poeta, actor y crítico de arte, especializado en fotografía, gran conocedor de la obra de Stieglitz y su más febril estudioso. Nació en Japón en 1867, de padre alemán y madre japonesa. Vivió en EEUU, donde murió en 1944.


Una noche helada (An icy night. 1898)
Colección MET - The Metropolitan Museum of Art
Más información de esta imagen aquí



martes, 7 de agosto de 2018

Ayudar a Otro Está... Y Tú ¿Qué Dices? Frase 36



Cortesía de Pixabay. Foto: Jonny Lindner





Ayudar a otro está bien, mas enseñarle a ayudarse a sí mismo está mejor.


Anónimo



domingo, 5 de agosto de 2018

Hay un Tiempo Para Nacer, Para Morir, Para Vivir. Mis Mejores Poemas Para Ti. Poema 45

Hay Tiempo Para Todo en Esta Vida...



Cortesía de Pixabay. Foto: Joakant





Hay un tiempo para nacer, para morir, para vivir




Hay un tiempo para nacer,
como el pececillo, como el colibrí,
como la flor de alelí. 

Agua, aire, tierra...

También hay un tiempo para morir,
cuando el camino ya no se ve,
cuando el mar no encuentra su playa,
o cuando el aire, cansado de volar,
amaina.

Tierra, agua, aire...

Pero ahora es tiempo de vivir,
como el pececillo, como el colibrí,
como la flor de alelí.

Vive como el agua vive.
Vive como el aire vive.

Y camina por la tierra de tus días.