5. POESíA PERSONAL


Un ardiente dardo


¿Cómo expresar ese ardiente dardo
encendido por una pasión fortuita,
que sucumbe ante lo oculto de la flor,
ante el rojo transmutado en gris de la tarde,
ante el llanto de un niño que huele a albahacas?


La flor oculta su cáliz a la mirada de los deseosos,
y en un minúsculo y elocuente segundo,
el día se hace noche, y el niño
se hace hombre, entre albahacas,
tardes grises y el encanto de una flor.


© francisco javier costa lópez