Poesía personal


















Él

Al final, él siempre llega,
con modesta sinfonía
como flor que nace en negra noche
acunada por cien estrellas
que son grullas que danzan
un ballet de luz y misterio.

Callad, callad, que él me sigue
como yo sigo el iris multicolor,
arpa de coloridas cuerdas
en cuya música vive
la pasión, la alegría… por vivir,
que ahora,      
descubrir quiero en silencio.

No olvido que él está cerca,
escondido entre lo que nunca vi,
y lo que sentí, pendiendo de sus manos:
mi corazón vibrando, mi agitada alma,
mis lacrimosos ojos, y
unas torpes manos para acariciar papel.

Un matutino viento, frío, reconfortante,
agita papeles, de velada pulcritud,
que mi tormenta interior, dispuso para
                                              [otros fines.
De mí, escribir quería, pero él me ha
                                               [desvelado
su gran secreto: no hay respuesta,
cuando los silencios rompen el alma.
Como… cuando lloro.

03.03.2010
© francisco javier costa lópez

7. Discografía básica. Música. The secret life of plants. (1979. Stevie Wonder). Tema: Finale



El tema instrumental que cierra el albúm,
es un compendio de ritmos sugerentes,
melódicos, con fuerte carga emocional.
Unos minutos para el paraíso, o por
lo menos acercarse a él.
Que lo disfutéis.
Calificación:

7. Discografía básica. Portadas. The secret life of plants. (1979. Stevie Wonder)

Portada de esta maravillosa composición, considerada
una obra clásica contemporánea. Se publicó en el
año 1979, y constituyó un éxito inmediato, y en
verdad que no le faltan méritos para ello.
El Genio, como se le conoce en el mundo entero,
Stevie Wonder, ciego desde la infancia, y un
magnífico compositor y cantante.
Calificación:

Y tú ¿qué dices?

Para alcanzar cosas grandes, debemos vivir como si nunca fuéramos a morir.

Poesía personal


Llegar a la coloreada cerca, es fácil

Llegar a la coloreada cerca, es fácil;
lo difícil es verla,
sentir la cerca, es lo difícil,
ahogado por este humo intemporal
de quemar las esperanzas de sentir, de ver,         
pero adormecido por los alisios,
sueño en negro, mil cosas
que nombrar no se y confundido,
llamo esperanzas.

Y llego junto a la cerca
que como collar de un angosto valle,
impide que los sueños se consagren;
y no la veo, no puedo tocarla,
sin embargo mi sangre la presiente
en su ir y venir
y la vida aún me recorre,
como el sol surca el cielo
desde el alba al oscurecer.

Sin tocarla, reclamo piedad,
entre las brumas perdido,
sin mis alas de cristal,
viendo a la rosa apagar su cantar
y en el cielo un estrella fugaz.

Yo se que si no la traspaso, ella me matará,
me desterrará al mundo de los despiertos,
y yo… yo, soñar, sólo sé.
Soñé un día llegar, pero ante ella
llorar, nada más pude.
He soñado tanto, dejarla atrás y
ver el verde valle, donde los esperanzados viven…

Pero mi alma tiene que soñar en colores
para fundir la cerca en mis retinas,
mas el arco iris es su dueño,
y los colores…
los colores, no me presta.

03.10.2009 (corregida el 09.02.2010)
© francisco javier costa lópez