Vídeo: Edward Scissorhands

Algunas de las mejores fotos de la película, acompañadas por el score de Danny Elfman.

CINE: Edward Scissorhands (Eduardo Manostijeras, o la soledad de los privilegiados. 1990)


Película menospreciada en su estreno, y que el paso de los años (es de 1990), consolidan como una de las mejores de la historia del cine. Hablar de esta película, supone hacerlo al mismo tiempo, de un triunvirato formado por su director Tim Burtom, su actor preferido Johnny Deep y el músico que se encarga de escribir las bandas sonoras de la mayoría de sus obras, Danny Elfman. Entre los tres, nos han dejado obras como Sleepy Hollow, Pesadilla antes de Navidad o la reciente Charlie y la fábrica de chocolate.
Se trata de un cuento fantástico, (donde se prodigan los homenajes y referencias a otras obras ya clásicas), sobre un criatura (un hombre, en clara referencia a Frankenstein), al que su creador, última aparición en pantalla del genial Vincent Price (otro homenaje a las viejas cintas de terror "dulce" de antaño, del afamado Roger Corman, casi todas interpretadas por Vincent, y casi todas basadas en el "terrorífico" mundo de Edgar Allan Poe), deja inacabado, con unas enormes tijeras por manos (ya tenemos a la bestia en potencia). No puede faltar en esta película, la alusión a las famosas casas fantasmales de una colina siempre no grata de visitar, con niebla permanente y algún ave nocturna que otra, para crear ambiente, amén de decorados interiores, con los elementos base como telarañas, polvo, luces altas y constrastadas y grandes escaleras, que conducen a una planta superior un tanto sospechosa.
Al personaje freaky de Edward, magistralmente interpretado por un Deep pletórico, lo secunda con solvencia Winona Ryder, en la que quizás sea su aparición más natural, emotiva y donde se muestra con el máximo esplendor de su belleza. La trama, no entraré en detalles, por si Ud. no la ha visto (aprovecho para recomendársela), llevará a nuestro protagonista desde la popularidad a la más cruda persecución, es decir, de considerarlo un dios, a ser considerado una bestia. Entre tanto el bueno (en toda la extensión de la palabra) de Eduardo, ve desfilar ante él, un cúmulo de señoras y jovencitas, por las que en algún momento se siente atraído (la bella y la bestia). Y es cierto que esta sociedad, no está de ninguna manera preparada para soportar, más allá de lo simplemente gracioso, útil, o beneficioso, a quién con su esfuerzo por bandera, demuestre tener alguna habilidad (por no nombrar al arte). Hoy prima más una Betty (si es guapa mejor), un gran hermano (aunque este lejos), y los cientos de programas televisivos, que abundan en el morbo y el sinsentido. Por ello, ver esta película, implicarse al máximo con todos los Manostijeras del Mundo y con nuestro Eduardo en particular, en medio de una partitura realizada con sublime maestría, es cuando menos, un ejercicio gratificante para los sentidos y balsámico para el alma.

Fotograma de la película

francisco javier costa lopez 16.01.2008