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viernes, 1 de febrero de 2008

Gibran Jalil Gibran Rhame. Mi Literatura Preferida

Extracto de «El Profeta». 1923






DE LA BELLEZA


Y un profeta dijo: háblanos de la Belleza.

Y él respondió:

¿Dónde hallar la Belleza y qué hacer para encontrarla si ella no es vuestro camino y vuestro guía? El humillado y el ofendido dicen: «La Belleza es amable y abundosa. Camina entre nosotros como una joven madre, avergonzada casi de su propia gloria.» Y los apasionados dicen: «No, la Belleza está hecha de fuerza y de terror. Como la tempestad, que sacude la tierra bajo nuestros pies y el cielo sobre nuestras cabezas.» El hastiado y el aburrido dicen: «La Belleza está hecha de blandos murmurios. Habla en nuestro espíritu. Su voz invade nuestros silencios como una luz mortecina que tiembla de temor a las sombras.» Mas el inquieto dice: «La hemos oído gritar entre las montañas. Y a sus gritos, retumbó un rodar de cascos, el batir de alas y el rugir de fieras.» Durante la noche, los guardianes de la ciudad dicen: «La Belleza vendrá con el alba desde Levante.» Y al atardecer, los labriegos y los caminantes dicen: «La hemos visto inclinarse sobre la tierra desde las ventanas del crespúsculo.» En invierno, el sitiado dice: «Vendrá con la primavera, saltando por las colinas.» Y en el calor del estío, los segadores dicen: «La hemos visto danzando entre las hojas del otoño y vimos torbellinos de nieve en su cabello.» 

Todo esto es lo que habéis dicho sobre la Belleza. Mas en verdad hablasteis no de ella, sino de vuestras necesidades insatisfechas. Y la Belleza no es una necesidad, es un éxtasis. Ni una boca sedienta, ni una mano vacía que suplica. Sino un corazón ardiente y un alma encantada. No es la imagen que querríais ver, ni la canción que desearíais oír. Es una imagen visible aunque cerréis los ojos, y una canción que oís aunque os tapéis los oídos. No es la savia que corre bajo la rugosa corteza, ni un ala adherida a una garra. Sino un jardín eternamente en flor, y una bandada de ángeles eternamente en vuelo. Pueblo de Orfalís: la Belleza es la vida cuando la vida alza el velo y muestra su rostro esencial y sagrado. Mas vosotros sois la vida y el velo. La Belleza es la eternidad contemplándose en un espejo. Y vosotros sois la eternidad y el espejo.



Gibrán Jalil Gibrán nació en Becharre, Líbano en 1883 y murió en New York en 1931


El Puente Viejo, o Puente de los Peligros. ¿Qué Fue de...? Memoria Gráfica De Murcia

Puente de Unión de la Ciudad...


El "Puente Viejo", como lo conocemos todos los murcianos, hacia 1880



El "Puente Viejo", en una vista panorámica de 1885, cuyo punto de vista, estaría situado aproximadamente a la altura del actual puente (Pasarela) de Javier Manterola




El "Puente Viejo", en la actualidad




El puente pasarela de Javier Manterola (consultar).
Foto cortesía de: © Onofre Moreno Rojo - www.http://adiezminutosdelcentro.blogspot.com.es


Secreto Para Alargar la Vida. Y Tú ¿Qué Dices? Frase 9



Cortesía de Pixabay. Foto: Myriams-Fotos 



El secreto para alargar la vida estriba en no acortarla.


Anónimo

martes, 29 de enero de 2008

Primera Vez. Y Tú ¿Qué Dices? Frase 8



Cortesía de Pixabay. Foto: DivvyPixel


La primera vez es una gracia, la segunda una regla.


Proverbio chino

Escultura. El carpintero de Venecia. Los Mejores Vídeos Para Ti

Vaya Madera...




Un artista distinto, del cual se ofrece una muestra de su ingenio.




Calificación:

La Niña de Luz Juega con el Resplandor de la Luna. Mis Mejores Poemas Para Ti. Poema 9

La Luna y su Influjo...


Cortesía de Pixabay



La Niña de Luz Juega con el Resplandor de la Luna



Bella realidad, como sumergida
perla que destellara racimos de cristal,
ha traído tus medievos ojos
a la cuna
donde reposa tu felicidad.

Como triste pajarillo, llegué
a las ramas alberas del silencio
y dormí en sus brazos las ansias,
verdugo de noches,
que insolentes, de ti, me separan.

Pero sabes, que siempre busco el brillo,
y entre luces vestidas de negro,
de nuevo tus ojos, en mí, son viales
a ese mágico campo,
donde tú, niña de luz,
juegas con el resplandor de la luna.



© francisco javier costa lópez

lunes, 28 de enero de 2008

Rosa Buk. Mi Literatura Preferida

La Poetisa de Ultramar



(Pintura de Dawn - Alphonse Mucha)



La Mujer


Mujer del día de los días
plenitud en las formas del amor,
tierra dorado sol que nunca se oculta,
rueda... baja de ti por ti,
manantial eterno hacia nosotros, besa la luz.
De seda la dulce sombra
que toman tus manos puras abriendo,
mujer de bosques tus pechos, la vida.


© Rosa Buk

Rosa Buk, (Munro, Argentina), es Escenógrafa, Astróloga Humanista, Diseñadora Gráfica, Docente y Poeta (más sobre Rosa Buk)

viernes, 25 de enero de 2008

Mil Empleados. Y Tú ¿Qué Dices? Frase 7



Cortesía de Pixabay. Foto: cloudhoreca




Mil empleados que roban valen más que un socio que lleva los libros.


Refranero árabe

Chris Columbus. Bicentennial Man (El hombre bicentenario). 1999. Afiches

Una Historia Fantástica...




Cartel de esta película que data de 1999, basada en el relato
homónimo de Isaac Asimov, y que paradójicamente
comienza a principios de este siglo



Un padre de familia, adquiere un robot. Pronto el niño de la casa lo bautizará con el nombre de Andrew, y establecerá con él, una relación de la cual, Andrew irá aprendiendo una serie de conceptos y sentimientos impropios de su clase, y que desembocará en la necesidad del robot de querer ser humano, tema ya utilizado en otras tramas similares, que aquí se propone con otro punto de vista.

Película para el lucimiento personal de Robin Williams, dirigida con oficio, pero sin mucho convencimiento por Chris Columbus.

Isaac Asimov. Mi Literatura Preferida.

El Hombre Bicentenario. 1976






... Los pensamientos de Andrew iban desvaneciéndose lentamente mientras yacía en el lecho. Se agarró a ellos desesperadamente: ¡Hombre! ¡Era un Hombre! Quería que ese fuera su último pensamiento. Quería disolverse, morir, con aquello.
Abrió sus ojos de nuevo y, por última vez, reconoció a Lishing, que aguardaba solemnemente. Había otros allí, pero eran solamente sombras, sombras, sombras irreconocibles. Tan sólo Lishing resaltaba contra el mortecino gris.
Lentamente, despaciosamente, levantó su mano hacia ella y sintió muy débilmente como se la sujetaba.
La figura de ella se iba difuminado en sus ojos a medida que sus pensamientos desaparecían. Pero, antes de que la figura femenina se desvaneciera totalmente, un pensamiento fugitivo, final, vino a su mente, y se quedó un momento allí antes de que todo terminara.
«Niña» susurró, demasiado bajo para que nadie pudiera oírlo.

Así termina este relato de ciencia ficción, escrito en 1976, que supuso para Isaac Asimov los siguientes premios: