Regia, de una factura celestial, su 4º movimiento
Adagietto, es en sí misma una pieza de una belleza extrema, que hace sentir que
el alma se conmociona, quiere expandirse, explotar como supernova que quisiera
invadir todo lo que rodea, contagiar el mundo de un éxtasis, que pocas veces se
logra con este grado de emoción. Para quien no la haya oído (nadie, creo), o
vaya a repasarla ahora, un consejo: aislarse lo máximo del contexto que en ese
momento nos rodeé, y disponerse a soportar una presión emocional, al conocer,
al sentir algo tan sumamente bello y perfecto, que parece no tener o no querer
tener cabida en este mundo. ("Aquel que ha contemplado la belleza, está
condenado a seducirla o morir"). Mención aparte para la película "Muerte en Venecia"
del gran Luchino
Visconti, que adapta una novela de Thomas Mann, basada
vagamente en determinados pasajes de la vida del propio Gustav Mahler.
Una de
las grandes canciones que componen este preciado album, que data de 1976. Sigue
fresca y su atractivo no decae. Buena música de principio a fin.
Excelentes imágenes, para esta maravilla musical, que invita a la relajación
del cuerpo, a la reflexión espiritual y prepara al alma, para expandirse y
liberarse. Un Vangelis, pletórico, maduro y con la seguridad de saber que
domina al máximo los instrumentos y que de ellos extrae un arte que conmueve.
Imprescindible. Una joya.
Una magnífica voz interpretando un tema suave, melódico y lleno de feeling. Aquellos años, fueron
donde más y con más calidad, se prodigó la música Black Power.
The 5th Dimension es un formidable grupo, que empezó su andadura allá por finales de la década de los 60, con un estilo muy en boga en aquella época, el R&B, el Soul o el Jazz vocal, y que durante más de diez años, tuvieron continuados éxitos, debido sobre todo a la conjunción de voces, y a un sobrado estilismo y elección de temas, que conquistaron fácilmente a los oyentes, que en poco tiempo proliferaron por todo el orbe. Suyas, o en adaptaciones, sus melodías, tienen la frescura musical que poseen los temas imperecederos, y que aún hoy en día, suenan como recién salidos del horno: "Up up and away", "Aquarius", "On less bell to answer", "Stoned soul picnic", resultan hoy emotivas y evocadoras de un tiempo pasado, que en la distancia, siempre y seguramente, parece mejor.