jueves, 12 de abril de 2007

4. Mis Mejores Poemas Para Ti

La Muerte Conocía Bien el Lugar.






La Muerte Conocía Bien el Lugar

(A propósito de: El arte de hacer arte.
Cuatro genios unidos por amor al arte)


En hoscas corazas, se asientan
las ilusiones que nacen con
el mismo quejido que se
recibe a la esperada muerte.
Un espeso aire, anuncia
arremolinado en torno al osario,
la llegada de la niebla, presidida
por un mortal frío, recortado
en la harapienta saya de un espantapájaros
que muere, cuando la campiña,
se esconde tras las sombras.
Se atomiza la gélida escarcha
mientras un ballet de cuervos, grazna
sobre una silueta sepulcral, que
golpea la aldaba de la casa Usher.
Un cirio muere a las puertas,
mientras en el interior, agonizan
vidas en esqueletos sin corazón,
perdidas fantasías del paraíso,
que sin razón vencidas, se hunden
en el pantano de los olvidos,
del miedo a morir...

La muerte conocía bien el lugar,
por ello, la puerta nunca se abrió...

No era ella la que llamaba, pero...
¿Debe la muerte pagar tal óbolo?


© francisco javier costa lópez