miércoles, 17 de marzo de 2010

Poesía personal


Llegar a la coloreada cerca, es fácil

Llegar a la coloreada cerca, es fácil;
lo difícil es verla,
sentir la cerca, es lo difícil,
ahogado por este humo intemporal
de quemar las esperanzas de sentir, de ver,         
pero adormecido por los alisios,
sueño en negro, mil cosas
que nombrar no se y confundido,
llamo esperanzas.

Y llego junto a la cerca
que como collar de un angosto valle,
impide que los sueños se consagren;
y no la veo, no puedo tocarla,
sin embargo mi sangre la presiente
en su ir y venir
y la vida aún me recorre,
como el sol surca el cielo
desde el alba al oscurecer.

Sin tocarla, reclamo piedad,
entre las brumas perdido,
sin mis alas de cristal,
viendo a la rosa apagar su cantar
y en el cielo un estrella fugaz.

Yo se que si no la traspaso, ella me matará,
me desterrará al mundo de los despiertos,
y yo… yo, soñar, sólo sé.
Soñé un día llegar, pero ante ella
llorar, nada más pude.
He soñado tanto, dejarla atrás y
ver el verde valle, donde los esperanzados viven…

Pero mi alma tiene que soñar en colores
para fundir la cerca en mis retinas,
mas el arco iris es su dueño,
y los colores…
los colores, no me presta.

03.10.2009 (corregida el 09.02.2010)
© francisco javier costa lópez