martes, 22 de enero de 2008

Y TU ¿QUE DICES?

El oro se prueba por el fuego, el valor de los hombres por la adversidad.

Lucio Anneo Séneca (consultar)

AFICHES: Nosferatu (1922)

Uno de los carteles anunciadores de esta
espeluznante película.


Película que data de 1922, extremadamente terrorífica
para la época, pese a ser muda, y ya saben que una
imagen vale más que mil palabras, y si no que se lo
digan a su protagonista Max Schreck en las
sorprendentes levitaciones que quitan el sueño.
Para verla con luz y acompañado (a ser posible).
Dirigida por F. W. Murnau.


Una de las levitaciones del sr. Schreck, de esta cinta,
adaptación libre de la novela Drácula de Bram Stoker.

LITERATURA. MIGUEL DE CERVANTES (El retablo de las maravillas (1.615). Entremés)

...
JUAN
Vamos, autor, y manos a la obra, que Juan Castrado me llamo, hijo de Antón Castrado y de Juana Marcha; y no digo más en abono y seguro que podré ponerme cara a cara y a pie quedo delante del referido retablo.

CHIRINOS
¡Dios los haga! (Entranse Juan Castrado y Chanfalla)

GOBERNADOR
Señora autora, ¿qué poetas se usan ahora en la corte de fama y rumbo, especialmente de los llamados cómicos? Porque yo tengo mis puntas y collar de poeta, y pícome de la farándula y carátula; veinte y dos comedias tengo, todas nuevas, que se ven las unas a las otras, y estoy aguardando coyuntura para ir a la corte y enriquecer con ellas media docena de autores.

CHIRINOS
A lo que vuesa merced, señor gobernador, me pregunta de los poetas, no le sabré responder, porque hay tantos, que quitan el sol, y todos piensan que son famosos; los poetas cómicos son los ordinarios y que siempre se usan, y así, no hay para qué nombrarlos. Pero dígame vuestra merced, por su vida: ¿cómo es su buena gracia? ¿Cómo se llama?

GOBERNADOR
A mí, señora autora, me llaman el licenciado Gomecillos.
...

Miguel de Cervantes. (consultar)
El retablo de las maravillas. (consultar)
Entremés (consultar)

POESIA PERSONAL

¿Qué hago yo aquí?

Como de una evanescente acuarela

surgen matinales grises
entre la llegada de los alisios
y el murmullo de un enjambre, de mil aves.

Pronto descubrí, toda esa vida,
que en mi pupila converge
ávida de sentir, de darme
interrogantes como cayados
donde apoyar, una ilusión fronteriza
entre el respirar y el silencio infinito.

Porque la tierra se viste de hermosura
en los ojos que cantan platas,
y en el alma del poeta
que galano, sueña su esplendor.

Y, si no
¿qué hago yo aquí?

29.01.2007 Derechos reservados © Francisco Javier Costa López