jueves, 29 de mayo de 2008

COMENTARIOS. Salvat-Papasseit, oficio de poeta.



Hay veces que uno, parece ser tocado por un halo mágico, que te hace ser la naranja más dulce del árbol, sentirte como un privilegiado, o simplemente, creer, que hoy será un día distinto, más bondadoso, vamos, que puedes jugar a los ciegos esos que anuncia el Chikilicuatre, que seguro te caen. Y vengo a decir esto, medio en broma, medio en serio, porque muy raras veces, consulto el ABC, siquiera alguna vez los titulares, pero hoy (29.05.2008) se me ha ocurrido ojearla interiormente, y me he encontrado en las páginas de cultura y espectáculos con un artículo que firma Sergi Doria, titulado "Salvat-Papasseit, oficio de poeta", que me ha interesado bastante,en base a que nunca lo había oído nombrar, y eso, quizás ha influido en mi curiosidad, más aún, porque al pie de página, figura una de sus poesías, que personalmente juzgo de gran belleza, de hermoso porte y que paso a transcribir, para deleite de quien guste de un momento exquisito:

Nada es mezquino
ni hora alguna es ingrata,
ni es oscura la suerte de la noche.
Y la rosada es clara
que el sol sale y se encanta
y ansía el baño:
pues se refleja en el lecho de todo lo creado.
Nada es mezquino,
y el rico como el vino y la mejilla colorada.
Y la ola del mar siempre ríe,
Primavera de invierno -Primavera de estío.
Y todo es Primavera:
y toda hoja verde eternamente.
Nada es mezquino,
pues los días pasan;
y no llega la muerte ni si la habéis suplicado.
Y si la habéis suplicado os disimula un foso
pues para renacer necesitáis morir.
Y no somos un llanto
sino una fina sonrisa
que se esparce como trozos de naranja.
Nada es mezquino,
porque la canción canta en cualquier cosa.
- Hoy mañana y ayer
deshojará la rosa:
y la virgen más joven será madre también.

Joan Salvat-Papasseit (para Josep Obiols)